El dilema del político: House of Cards 3

*Spoiler Alert* Si no la has visto no sigas leyendo.

Terminé la tercera temporada de la serie al día siguiente de que se hubiera estrenado, 11 horas de seguir la presidencia de Frank Underwood. En general, creo que es la temporada más compleja, lenta y hasta aburrida de las tres; a la vez me parece que retrata mejor que las anteriores lo que significa el ejercicio del poder.

En su extraordinario libro, Politician’s Dilemma, Barbara Geddes analiza la conducta egoísta de los políticos y modela los cálculos que deben hacer a la hora de tomar decisiones. Dice que el dilema más común que enfrentan es el conflicto entre la necesidad del política de supervivencia inmediata y los beneficios a largo plazo que puede ofrecer en materia económica. Así los políticos tienen que decidir entre políticas que los pueden ayudar a ganar la elección inmediata o hacer reformas que tendrán efectos en el largo plazo.

Este es precisamente lo que Underwood vive en esta temporada. Ante la crisis política interna que el propio presidente detona con las acciones de ascenso al poder, necesita ganar popularidad y unión en torno a una política sello de su administración. America Works es su propuesta, crear 10 millones de empleos a costa de fondos de retiro y ahorro de los trabajadores. Un plan que retrata el propio dilema intertemporal, dar empleo hoy a costa del bienestar futuro de los trabajadores.

Pero el ejercicio del poder, también lo va dejando solo. Mientra durante el ascenso podía ofrecer algo a cambio del apoyo de los demás, ahora en la cima no tiene nada que ofrecer. Ser presidente lo dejó sin un plan. Una política de apropiación de fondos y redistribución no es suficiente para convencer a nadie de su apoyo. Jackie, Remy, Mendoza, y al final de la serie Claire, van dejando solo a Frank (el único que se mantiene fiel es Doug, aunque da la impresión contraria). No hay acción, amenaza o dinero que pueda convencer de que un político como él, que en esta temporada muestra sus torpezas al frente del poder, merece ser seguido.

Por ello no es casualidad que trate de utilizar la otra gran carta para ganar apoyo: la política exterior. en la opinión pública se estudia el efecto “rally ‘round the flag”, en el que crisis internacionales o guerras hacen que el electorado se una en apoyo a su presidente. Por eso, tensa las relaciones con Rusia a través de un plan de pacificación en el valle de Jordania. Sin embargo el plan falla ante la ambición de su esposa, sus propias ambiciones y la incapacidad del personaje para comunicar claramente el propósito de su conflicto con Rusia. A la larga, su comportamiento errático en ese caso le cuesta su relación con Claire, quien es parte fundamental en esta temporada.

Por último, su búsqueda por la reelección (aunque el nunca fue electo, pero es el incumbent) es igualmente un desastre. Se lanza con la popularidad por los suelos, sin nada que ofrecer al público más que su fallida política de America Works y el desastre de política exterior. Por otro lado el enfrenta el abandono de su equipo (Jackie y Remy) y el poco apoyo de su partido, donantes de campaña etc.. Entonces, como pocas veces Frank trata de utilizar a Claire, rompen la típica relación de equipo que habían tenido, provocando que al final ella decida irse.

A ver cómo continúa la siguiente temporada. Dejo algunos artículos más completos sobre el análisis de la temporada:

House of Cards season 3 is the show’s best — and worst — season so far. Vox

House of Cards Season 3: The Binge Review (Episodes 1-13). The Atlantic

12909003735_588863644c_k

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s