Justicia Cotidiana

El pasado 20 de enero, asistí a invitación del Dr. José Roldán Xopa a un conversatorio sobre justicia administrativa. Este evento se dio en el marco de los foros que está organizando el CIDE con motivo del encargo del Presidente para identificar elementos que afectan a los ciudadanos en el acceso a la justicia cotidiana.

El punto de esta participación era discutir y proponer algunas ideas sobre cómo configurar la agenda temática sobre el acceso a la justicia administrativa, cuyo foro se realizará en Guanajuato el próximo 29 de enero. Desde la atención ciudadana, el papel de las instancias jurisdiccionales en materia administrativa hasta corrupción fueron los temas tratados por los invitados.

Yo me fui a la mesa de corrupción, que creo que es uno de los temas que afectan todos los días el acceso a la justicia cotidiana. En particular, me gustaría señalar algunos de los puntos que me interesan sobre el tema:

  • La sobrerregulación, mala regulación o falta de regulación abren espacios que pueden propiciar la corrupción. Imaginemos un trámite ante el gobierno (de cualquier orden) que sea muy complejo, añadamos que tenemos información incompleta sobre los requisitos y trámites, aunque hayamos consultado las fuentes públicas. El resultado es un excesivo poder al servidor público de la ventanilla frente al ciudadano. Esta iniquidad se puede resolver si el funcionario nos pide algo a cambio de agilizar el trámite o dejar pasar alguno de los requerimientos, si no lo pide él el ciudadano puede ofrecerlo. Lo anterior, genera esquemas de agilización de trámites a través de conductas indebidas, digamos que se genera un mercado negro de la eficiencia administrativa. Por parte del gobierno, se podría actuar poniendo en marcha un programa de mejora regulatoria que simplificara los trámites, le apostara a la transparencia de requerimientos y trámites, y tuviera mecanismos uniformes de atención al ciudadano.
  • Por otro lado, comentaba el Dr. Roldán que la corrupción presenta una paradoja, pues puede representar lo malo, pero también una solución a un asunto administrativo. En ese sentido, pienso que para mejorar buena parte de los trámites en los gobiernos deberían de ver los procesos que se generan en el contexto de la corrupción. Hay procesos eficientes mediante corrupción que son catalogados como tal porque están fuera de la ley, pero qué pasaría si se adoptaran esas prácticas como legales. Imaginemos que hay un trámite que debe de pasar por 8 revisores antes de aprobarse, mediante el mecanismo alternativo, sólo pasa por una mano. Lo anterior, nos diría que el trámite no necesita las 8 revisiones y por lo tanto se puede mejorar. Por supuesto aquí hay varias consideraciones, probablemente los gobiernos se ven beneficiados de la corrupción por se un mecanismo de extracción de rentas y por lo tanto nadie quiere simplificar el trámite legalmente pues estas rentas desaparecería. Un observador externo podría señalar esas eficiencias y recomendárselas a los gobiernos. Sería un buen paso.

En Central Ciudadano y Consumidor iniciamos hace un mes una iniciativa para mapear trámites de cualquier ámbito de gobierno y hacer propuestas para mejorarlos. Creemos que es importante este aspecto para mejorar la relación entre el gobierno y la ciudadanía. Pueden participar en nuestra iniciativa aquí.

Haz click y llena el formulario