Sobre los precios y la regulación de Uber

El día de ayer Leo Zuckermann escribió en Excélsior una columna verdaderamente lamentable “Sobre los precios exorbitantes de Uber” (sobra decir que confunde las prácticas monopólicas y otros problemas). Sin embargo, no sólo él sino otros comentaristas, opinólogos y ciudadanos en general se han quejado sobre la tarifa dinámica de Uber durante la contingencia ambiental. Explico algunos puntos.

Oferta y demanda

Este es el apartado más sencillo. En la economía de mercado la ley de la oferta y la demanda es el estándar. ¿Cómo funciona? Básicamente, supone que cuando hay mayor demanda por un bien o servicio se genera escasez y por lo tanto tienden a aumentar los precios; el aumento de precios hace atractivo el mercado para los oferentes y entran más compañías a ofrecer sus bienes y servicios, esta nueva oferta cubre la escasez anterior y si hay más oferta que demanda los precios tienden a bajar, pues hay abundancia. En términos más simple, la abundancia de un bien lo hace relativamente más barato y la escasez más caro.

Ahora bien ¿Qué efectos tuvo la contingencia ambiental?  De manera muy rápida, la oferta disminuyó y la demanda aumentó. El efecto fue distinto en cada mercado de transporte. Veamos por qué.

  • Del lado del transporte público. Este tipo de transporte tiene más o menos una oferta fija, hay las líneas de metro o metrobús que hay, o existe un número fijo de concesiones públicas a camiones o taxis. Dado lo anterior, cuando una política restringe el uso del automóvil, la gente migra al transporte público. Al haber una oferta fija, rápidamente se genera un exceso de demanda y escasez de asientos en el sistema de transporte. Una de las peculiaridades del sistema público es que tanto la oferta como el precio están regulados, es decir las concesiones y rutas las otorga el gobierno y la tarifa que se cobra es fija, independientemente de la demanda. Por lo anterior, cuando hay estos shocks inusuales de oferta no se puede jugar con el precio como medida de descongestionamiento. La lección: el sistema de transporte público es insuficiente, y la Ciudad no está preparada para enfrentar un exceso de demanda.
  • Transporte privado y compañías que lo ofrecen. Aquí la regulación es distinta. Hay que recordar que el Gobierno de la Ciudad decidió regular compañías tipo Uber o Cabify el año pasado. En la regulación estableció que un porcentaje de las ganancias de los viajes se irían a un fondo especial que serviría para mejorar el transporte público y se puso un valor mínimo a los automóviles que pueden inscribirse a la plataforma. Sin embargo, no se reguló la manera en que cobran ni se hicieron mayores restricciones a la oferta. En este contexto, estas compañías cuentan con una oferta más flexible, es decir han ido incrementando el número que autos que ofrecen sus servicios conforme crece la demanda, y el precio, al estar sujeto a la demanda permite autorregular el número de entrantes al mercado y las ganancias esperadas de los participantes. Sin embargo, al estar basado en el automóvil particular, la contingencia ambiental provocó una contracción de la oferta de los autos de estas plataformas (no todos podían circular). La misma contingencia generó un aumento de demanda, hubo más usuarios que pidieron Uber de los que normalmente lo piden, si no podías manejar por la restricción, Uber entra dentro de tus posibilidades de transporte y lo pides. Se juntó entonces la contracción de la oferta con una expansión de la demanda, generando más escasez. Al no tener precio regulado, los precios aumentaron para controlar la escasez y disuadir a usuarios de usar el servicio si no lo valoraban al precio esperado. La lección: el sistema de precios flexibles ayudan a amortiguar los efectos de la escasez.

Sin embargo, ambos efectos generaron un malestar en la ciudadanía y pusieron en el foco de atención las políticas en materia de transporte y regulación que debe de utilizar la ciudad.

Precios dinámicos de Uber

Una de las principales ventajas del modelo de precios de Uber son los llamados precios dinámicos (como referencia este artículo). Pero la idea básica de este modelo es que la oferta y demanda se ajustan por hora y por colonia. Por ejemplo: un chofer de Uber en Xochimilco solo maneja 5 hr diario, para optimizar sus ganancias se queda en su casa estudiando hasta que ve que precios subieron en alguna colonia de la ciudad (p.e. Las Águilas), entonces  va a Las Águilas a trabajar a la mejor hora para él y esto es eficiente porque es cuando más se necesita (hay mayor demanda y él obtiene mayores ganancias). Eliminar a través de una regulación este modelo, eliminaría las eficiencias que genera, tanto para el conductor, como para los usuarios.

¿Uber es un monopolio?

Otra de las críticas que hubo es que Uber hizo “prácticas monopólicas” con sus políticas de precios. Difícilmente se puede sostener el argumento, en México no existen prácticas monopólicas relativas “por precios abusivos”. Pero se debe de tener en cuenta lo siguiente.

En los estudios de Tirole-Rochet se habla de la competencia entre plataformas en mercado de dos lados, es decir, que tienen dos tipos de usuarios y hay interdependencia entre ambos.Ejemplos de ello es Google (sus clientes son los usuarios y los que quieren publicidad) o Uber (los conductores y los usuarios), en estas plataformas pues, unos y otros reciben beneficios diferenciados de la plataforma y el dueño de la plataforma gana por estas diferencias. Sin embargo para que tengan éxito se requiere que más y más usuarios adopten la plataforma en cuestión. Lo anterior, puede provocar que si todos adoptan una plataforma un futuro competidor la tiene muy difícil, pues es poco probable que pueda atraer a usuarios de una plataforma a otra que ofrezca cosas similares. En términos simples, difícilmente puede haber un competidor de Google, o de Facebook o de Uber, por lo que estos efectos de red pueden generar predominancia de los agentes económicos y prácticas monopólicas (como fijar precios o disuadir la entrada de competidores).

En principio, Uber cuenta con competidores directos o indirectos en el mercado mexicano; sin embargo, por los efectos de red que genera la plataforma, se deberá observar la conducta de la empresa. Si dada su posición predominante realiza prácticas que imponen barreras a la competencia, se tendría que castigar su conducta, pues perjudica a los consumidores. Con los elementos de información actuales no se puede decir que sea un monopolio.

¿Se puede castigar a Uber?

Si el lector ha puesto atención no es claro que debamos/ sea bueno para la sociedad castigar a Uber. De hecho, es difícil saber por qué, pues los usuarios acceden a los términos y condiciones de uso que ofrece la plataforma. Mancera ha dicho que tratará de regular el precio de la aplicación (eliminando la tarifa dinámica), lo que eliminaría las eficiencias en el mercado que genera y probablemente dañaría a los usuarios (al reducir sus opciones de consumo o evitar que entren competidores) .

Sin embargo, si lo deseáramos, hay dos formas:

  • Profeco. La Ley Federal de Protección al Consumidor prevé en su articulo 10 que las compañías no pueden generar prácticas desleales o coercitivas en perjuicio de los consumidores. Y si se interpreta junto con el artículo 128 TER de la misma ley, es un caso particularmente grave cuando “se cometan en relación con bienes, productos o servicios que por la temporada o las circunstancias especiales del mercado afecten los derechos de un grupo de consumidores”. En este caso se puede argumentar que la doble contingencia era una condición especial del mercado, por lo que los consumidores podrían acusar un daño derivado de una circunstancia especial del mercado. Lo anterior, pondría el foco sobre la conducta en un espacio temporal particular, y no se castigaría al mercado en general con una regulación de tarifas. Además, habría que ver que los competidores de Uber, decidieron bajar precios a presar de esas condiciones especiales. Valdría la pena un análisis serio de Profeco.
  • Consumidores. La otra es que cada uno cambie de aplicación y exija al gobierno un mejor transporte público. En la medida en que los consumidores adopten otras plataformas, podrán elegir la que más les convenga dependiendo las condiciones del mercado. Con lo anterior, se aminoran los efectos de red. La tecnología permite, precisamente, que se reduzcan casi a cero los costos de cambiar de plataforma en el momento que se requiera. Para exigir mejor transporte, no hay mejor manera que castigando en las urnas a quienes gobiernan mal.

¿Por qué está así el precio del huevo?

Huevo

Estacionalidad del precio del Huevo

La gráfica muestra el cambio de los precios del huevo por mes en el periodo 1970-2011. Como se puede apreciar, históricamente entre marzo y junio alcanza sus valores más bajos, mientras que entre julio y octubre los más altos. Lo anterior, tiene que ver con factores climatológicos y de los ciclos de producción del huevo.

Con todo lo anterior, los siguientes actores han declarado que el alza que observamos hoy es producto de factores estacionales: Unión Nacional de Avicultores, Consejo Nacional Agropecuario, Sagarpa. Probablemente, a ellos les sorprendió el alza y decidieron declarar algo que parece no tener sustento en los datos agregados de cambios en los precios del producto.

Por otro, la Profeco ha dicho que el punto del alza se encuentra en que las comercializadoras de huevo exhiben a los vendedores precios más altos que aquellos a los que realmente compran a los productores. Es decir, de acuerdo a esta versión hay una manipulación por parte de los intermediarios que tiene como efecto el alza en los mercados. De ser verdad esto, ¿por qué no se observaron estas alzas antes? ¿Qué impedía a los comercializadores realizar esta práctica? ¿Hay denuncias de vendedores que observaron alguna alza atípica?

La producción del huevo en 2014 alcanzó un máximo con 2.5 millones de toneladas, contra las 2.3 que se registraron en 2012 cuando se registró la crisis de gripe aviar, por qué entonces estas alzas. Hay que recordar que México es uno de los principales consumidores de huevo fresco en el mundo, cada mexicano consume, en promedio, alrededor de 20 (+/- 2) kilos de huevo al año y es la principal fuente de proteína animal de los deciles de ingresos más bajos de la población. Hasta 2012, los precios relativos del kilo de huevo eran los más baratos en el mundo ($10 a $15 pesos), y por la producción nacional no había importaciones, por lo que fluctuaciones en precios relativos del exterior no afectaban los precios nacionales.

La crisis de la gripe aviar de 2012, modificó las condiciones de mercado. De hecho, debido a la disminución de la producción se abrió la importación del huevo desde Estados Unidos y otros países, y se eliminaron aranceles de importación para países con los que no se cuenta tratado comercial. Lo anterior, pudo tener como efecto que los precios domésticos se homologaran a los precios internacionales, por lo anterior, a pesar del aumento en la producción no se han observado reducciones en el precio, pues los productores obtienen mejores condiciones a los precios internacionales.

Por otro lado, el precio del huevo se determina principalmente por lo que suceda en el mercado de la pasta de soya y maíz, por lo que la depreciación del peso puede ser uno de los factores que estén alzando los precios. Lo anterior depende de la magnitud de las importaciones que se hagan de alimentos, así como de los comercializadores que sigan importando huevo de Estados Unidos (en lugar de comprar huevo nacional). De hecho, en enero de este año, de acuerdo con datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos las exportaciones de huevo de ese país hacia México aumentaron 91.5% (comparado con enero de 2014). En suma, el tipo de cambio y la anterior apertura del mercado pueden ser las razones por las que observemos un alza en el producto.

Finalmente, se tienen que verificar las políticas públicas en materia agraria que se han hecho en este mercado. Por ejemplo, una de las razones por las que la gripe aviar pegó tan fuerte en la producción fue porque ésta se encuentra concentrada en Jalisco (55%), por lo que la entrada del virus en esa entidad afectó a la mayor parte de la producción. En ese entonces se repartieron apoyos para descentralizar la producción, habrá que revisar cómo se utilizó el dinero y si verdaderamente ha funcionado. De lo contrario se siguen proponiendo puras ocurrencias para un alimento tan importante para los mexicanos. Además, si como la Cofece ha planteado en estos mercados hay prácticas monopólicas y éstas encarecen los productos hasta en 40%, habrá que ver el efecto de los cambios del precio en el huevo en los hogares más pobres.